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Premier League

El United vuelve a fallar al empatar

31/08/19 - 10:24
La intermitencia del United le hace un equipo indescifrable, capaz de desconcertar...

La intermitencia del United le hace un equipo indescifrable, capaz de desconcertar al Chelsea y de ser sorprendido por el Crystal Palace. 

No mejoró el conjunto de Solskjaer en la cancha del Southampton, sin margen de error tras un empate insípido, amenazado con descolgarse no del título, algo casi utópico, sino incluso de las plazas que dan acceso a la Champions (1-1).

Un United marcado por la incertidumbre que ha generado Pogba durante todo el verano, discutido entre la afición, protegido en cambio por sus compañeros. El equipo se estabilizó a partir del tempranero tanto de James. 

El galés es la mejor noticia para el cuadro de Manchester, que sonríe ante los pequeños placeres, obligado a quedarse con lo bueno ahora que las cosas no van bien. Un remate potente del ex del Swansea, colocado a la escuadra, abrió el encuentro y le aportó tranquilidad a los visitantes.

Entró Mata ante la ausencia de Martial por lesión y pausó a un United que a veces se pierde entre tanta carrera. Rashford desapareció en ese contexto, menos protagonista que de costumbre ahora que Solskjaer le ha encargado la responsabilidad del gol. 

Pero no inquietó demasiado el conjunto sureño, apenas con alguna llegada de Boufal, nada preocupante para De Gea. El 0-1 acomodó a un United que juega aferrado a la suerte, siempre en la frontera entre el triunfo y la derrota.

Argumento demasiado pobre para volver a ser grande, castigado por un Southampton que tras el descanso encontró el empate. Vestergaard se levantó ante Lindelöf, inoperante jornada tras jornada, casi un lastre para el United. 

El sueco volvió a ser superado en el aire pero no reacciona Solskjaer ante esta circunstancia, incluso conforme con la partida de Smalling hacia Roma. El noruego tuvo que intervenir y dio entrada a un sobrevalorado Lingard y a Matic, sin continuidad este curso.

La expulsión de Danso por doble amonestación reactivó al United, como siempre con urgencias, sin plan más allá de apelar otra vez a la épica. Se fue a por el triunfo a la desesperada ante un Southampton que se encerró, satisfecho con ese botín, envalentonado en un segundo acto en el que retrató las carencias de un United que no levanta cabeza. 

Solo transcurrió un mes, suficiente en cambio para refrendar que la crisis no termina. A Solskjaer le esperan tiempos difíciles.